De cómo 100 Lasagnas cambiaron mi vida

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Serían 100 las que tendríamos que vender para
sacar ese monto; para los cual enviamos cadenas
por medio de whatsapp a los amigos y, en el primer
fi n de semana, obtuvimos el dinero para comprarlo.
En ellos usamos ingredientes naturales que los
clientes disfrutan mucho. Sentían la albahaca y el
ajo que son los elementos favoritos para mí a la hora
de preparar cualquier comida, y es lo que le da ese
sabor natural que encanta.
Teníamos tres opciones de lasagnas: carne, pollo
y berenjena. La que más llamaba la atención era
la última por el tema de que ahora está de moda
comer saludable. Así que durante el alba, iba al
mercado de abastos a conseguir las berenjenas más
gorditas y moraditas que encontrara, las albahacas
más frescas y el recao verde para preparar la base
de mis tres lasagnas.
Llegaba feliz a colocar todo en una mesa de trabajo
y disfrutaba viendo cómo, con poco dinero, podía
conseguir tanta variedad de vegetales y de tanta
calidad. Siempre quedaba tan maravillada de los
colores que tomaba hasta fotos para colgarlas en
Facebook.

Cada vez que veo una lasagna lista me acuerdo de
que, en mi familia, era una competencia siempre entre
mi papá, mi hermano mayor y yo saber quién preparaba la
mejor.
Mi padre dejaba marinando la carne hasta tres días antes
de prepararla. Fue de allí que comencé a marinar mis
carnes anticipadamente, lo que hacía imposible que el
sabor de las mismas no fuera espectacular.
Al ver que el negocio era rentable y después de trabajar
por 15 años administrando una empresa constructora,
me di cuenta de que mi pasión era que mi comida llegara
a la mayor cantidad de personas posible y fue cuando
decidí montar formalmente el negocio de catering Comida
Gourmet Pty.
Bailaba, cantaba, era como estar metida dentro de una
película donde la protagonista había encontrado no el
trabajo ideal, sino el estilo de vida ideal, porque para mí
no es un trabajo, sino disfrutar cada día, cada plato, cada
pedido, cada montaje, cada entrega.

Es verdad, también han pasado cosas que me han
hecho llorar como una vez que había preparado una
lasagna para 15 personas y cuando la saqué del
horno, se cayó al piso porque estaba tan caliente que
me quemé y el dolor me hizo soltar la bandeja. Casi
muero, ¿se imaginan volver a comenzar con toda la
preparación de un plato tan grande?
Un día recibí una llamada inesperada, era un cliente
que me solicitaba mis productos para venderlos en
una tienda gourmet de prestigio nacional y cuando
solté el teléfono comencé a llorar ya que no podía
creer lo que me estaba ocurriendo,
Fue entonces que iniciamos la construcción de un
local que ya casi está listo y pronto veremos nuestros
productos expuestos en una de las mejores tiendas del
país.
Mientras tanto, los días que tengo pedido de lasagna
siguen siendo los más felices de mi familia, ya que
siempre me piden que haga una extra para la casa.
Mi condición es que la hagamos juntos los tres y así
recordemos esos momentos cuando, con mi padre,
preparábamos este delicioso plato, lo cual nos hacía
vivir momentos muy especiales en familia.

¡y pensar que todo inició por un juego
para comprar un perrito!