Cristian Soliman

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CristianFue director de un hipódromo e impulsor de la renovación tecnológica
del sistema de registro de identidades en su país natal. Actualmente, se
desempeña en Panamá como Project Manager hotelero, además de exponer
sus obras de arte en el Casco Antiguo.
Tras cinco años orbitando discretamente en La Perla, nos transmite su sentir:
“Panamá representa orgánicamente un corazón que bombea energía al resto
de los elementos del sistema; un lugar con gente muy noble, sensible a los
cambios y con una gran capacidad de resiliencia, que es la mejor característica
de este país: esa capacidad transformadora, revitalizante, productiva”.
La simbiosis entre carreras entrena su agudeza visual para captar el potencial
de todo lo que se le presenta. Conozcamos a este hombre cuya versatilidad le
permite hablar de edifi cios, empresas y mándalas.
¿CÓMO PERCIBES EL ENTORNO DE LA CONSTRUCCIÓN EN PANAMÁ?
Es un país con fuerte demanda de proyectos, que si son bien planeados permitirán
el desarrollo de sus espacios, la estructura de la ciudad y sus servicios.
Ojalá también se tome en cuenta la simbiosis necesaria entre lo urbano, lo
social y lo ambiental, pues hace falta incorporar más verde en nuestros proyectos.
Tengo la oportunidad de participar en propuestas urbanísticas y comerciales
apegadas a la dinámica ecológica y autosustentable, e invito a sus
posibles propietarios y residentes a potenciar la preservación del ambiente.
¿QUÉ SIGNIFICA EL ARTE PARA TI?
Gracias al arte he podido comprender la realidad circundante para hacerle
frente de la mejor manera posible; y eso ha incidido en mi posición como
gerente, arquitecto, padre y ser humano.
La introspección me ha ayudado con las cargas emocionales: uno mi profesión
con mi pasión y, en ese proceso, consigo equilibrio.
¿QUÉ NOS DICES DE LOS MÁNDALAS Y SU INFLUENCIA EN LA GERENCIA?
He estudiado su potencial, principalmente, en la toma de decisiones.
Parto del principio de que todo es susceptible de ser comunicado, aunque
no siempre del modo más convencional y los mándalas me han dado
la razón.
Como gerente, he lidiado con distintas personalidades que pujan por imponer
su perspectiva, y los mándalas me han ayudado a exhibir muchos
sentires que de otro modo hubiesen pasado inadvertidos.
A veces, saber escuchar no es suficiente: permitirle a alguien mirar su
interior y extraer de allí la imagen que representa su posición frente al
problema, ha sido la base de mi propuesta.
El color dependerá de una doble perspectiva: simbólica y psicológica. En
función de eso, se desplegará un abanico de matices. El negro no siempre
es muerte, ni el blanco es pureza: la oscuridad a veces aclara mucho más
que la incandescencia, y eso es fundamental en el diseño de los mándalas.
¿QUÉ NOS ESPERA EN TUS EXPOSICIONES DE ARTE?
Estarán relacionadas con las opciones culturales que ofrece el Casco Antiguo
de Panamá. La primera tendrá una fusión entre la plástica y los medios
audiovisuales: se proyectarán las grabaciones de un grupo de cineastas
italianos. Además, durante junio, julio y agosto expondré en diversas
galerías un conjunto de estructuras mandálicas, acompañadas de conversatorios
y talleres.