Ruta Sibarita

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Panamá vislumbra su pasado y presente en un espacio único: el Casco Antiguo, donde se puede palpar cómo una ciudad se va renovando a escalas increíbles… es que estar en esta zona es admirar la historia de sus calles y añejas construcciones, que van combinando lo
glorioso del pasar de los años con lujosas y actuales propuestas arquitectónicas que enamoran a cualquiera.
Adentrarse al Casco Histórico es abrir tus sensaciones a hoteles gloriosos y hermosos restaurantes que ofrecen exquisitas creaciones gastronómicas, acompañadas de música, danza y unos deliciosos cócteles. Eventos que se conjugan con una enigmática vista del
mar, donde se pueden ver los barcos que esperan entrar al Canal, mientras se recorren las calles de piedras, plazas, mercados que engalanan los sabores caribeños entre tintos, cerveza o un fuerte café.

gato-bynSabores que se conjugan con propuestas para el paladar como el que ofrece el restaurante Gatto Negro, ubicado en la entrada del Hotel Casa Nuratti, el cual propone una cocina que toca los sabores de Italia junto a una variedad de platos internacionales.
El local está ubicado frente a la escuela República de México, cerca del conocido Tántalo. Al entrar, lo que más te llamará la atención son algunas de sus mesas
de madera con iluminación interna para una velada especial. También posee otros espacios ambientados con luces de velas rojas, cercanos a una inmensa
pared oscura que sirve de pizarra para observar los platos que ofrece el restaurante.
En mi caso, lo que más me marcó fue el cartel luminoso con el nombre Gatto Negro, que reposa encima de la gran barra de madera oscura y le da un inmenso toque artístico al lugar, que combina lo antiguo con tendencias modernas.

En definitiva, su ambiente es relajado y alegre para disfrutar de intensos sabores que dejan algunas creaciones; tales como, la ensalada de quinoa, las brochetas de cordero con salsa de tamarindo, el wantón de langostinos o las propuestas tradicionales como las mini hamburguesas, tequeños o el cous cous con coco.

Ahora bien, si luego andas en búsqueda de full diversión, escuchar un buen toque y compartir entre amigos con excelentes bebidas, pues solo debes subir a la azotea del hotel Casa Nuratti para adentrarse al mundo de Gatto Blanco.
Una sorprendente rooftop con decoración tipo lounge, que te permitirá admirar bellos atardeceres y poseer en un solo instante todo lo mágico del Casco
Antiguo y su enigmática franja costera.
Así como ocurrió en Gatto Negro, me encantó el toque de colocar el nombre del lugar en letras luminosas sobre la barra, que refuerza la parte artística del local con mesas y sillas de madera, otras acolchonadas, para disfrutar sin poses de lo rico de la vida, mientras la brisa del mar de la noche acarician tu piel y cabello para fortalecerte.
Gatto Blanco ofrece una variada programación de Djs que hacen excelentes toques, sumergidos en un ambiente de alta modernidad. Músicos con propuestas interesantes traídos de distintas latitudes, para amenizar la fiesta por todo lo alto mientras se disfruta de una extensa lista de cócteles, para lo cual debes tener la mente abierta y siempre escoger el más exótico que puedas imaginar.